Tras varios días de lluvias torrenciales, inundaciones repentinas han azotado el sur de Texas y han puesto en peligro la vida de varias personas, con saldo de al menos dos muertos y cientos de rescates en la misma región afectada por las catastróficas inundaciones de julio de 2025.

Hasta el momento se han realizado más de 230 rescates, informó el jueves por la tarde el gobernador de Texas, Greg Abbott.

Agregó que se han desplegado más de 85 embarcaciones, 20 aeronaves y 200 vehículos de alta capacidad para colaborar en las labores de salvamento. “La vida humana sigue siendo la prioridad en este momento”, afirmó.

En el sur de Texas ya ha caído la cantidad de lluvia equivalente a un año, y aunque los niveles de agua han descendido en algunas zonas, las autoridades instan a los residentes a permanecer alerta mientras continúan las fuertes lluvias en áreas que ya se encuentran inundadas por aguaceros torrenciales.

Se mantiene vigente una alerta por inundaciones en las zonas más afectadas del centro-sur de Texas hasta el mediodía del viernes, abarcando el corredor de la US 90 al oeste de San Antonio, la región de Hill Country, el Valle del Río Grande y la parte sur de la Meseta de Edwards.

Otra ronda de tormentas podría traer entre 5 y 10 centímetros adicionales de lluvia, con puntos aislados que podrían alcanzar los 20 centímetros, aunque los modelos de pronóstico sugieren que las lluvias más intensas podrían caer al noroeste de las zonas más afectadas hasta el momento.

Según el gobernador, Uvalde y Johnson City son las ciudades con mayor riesgo de sufrir inundaciones en las próximas 24 horas.

En una actualización emitida el jueves por la noche, el Servicio Meteorológico Nacional indicó que la actividad de tormentas estaba comenzando a aumentar en algunas zonas de Texas, incluyendo áreas que ya han recibido más de 60 centímetros de lluvia en los últimos días, advirtiendo que “no se necesitarán muchas más precipitaciones para agravar la situación de las inundaciones”.

Una de las víctimas mortales fue un hombre que fue arrastrado por la corriente en una casa rodante, informó Abbott el jueves.

John Mark Steward, de 65 años, falleció tras ser arrastrado por la corriente en su casa rodante en Kerrville, según declaró su esposa al periódico The San Antonio Express-News. CNN no ha podido confirmar la muerte de Steward con las autoridades.

Un hombre de 74 años, cuya identidad no ha sido revelada, también perdió la vida mientras conducía cerca de Uvalde, informó la policía.

Un equipo del Departamento de Seguridad Pública avistó su vehículo flotando en las aguas de la inundación a unos seis kilómetros al norte de la ciudad alrededor de las 10:30 de la mañana, hora local, y posteriormente confirmó su muerte, informó el Departamento de Policía de Uvalde el jueves.

El Servicio Meteorológico Nacional emitió el jueves por la mañana una alerta de emergencia por inundaciones repentinas —su nivel más alto— para Kerrville, Ingram y Hunt, dos de las comunidades más afectadas hace un año por las devastadoras inundaciones que causaron la muerte de al menos 130 personas, entre ellas 25 niñas y dos monitoras. La alerta ya ha expirado.

Por expreso

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