Las autoridades de Texas mantienen operativos de rescate, vigilancia y evaluación de daños tras varios días de intensas lluvias que provocaron el desbordamiento de ríos, inundaciones en diversas comunidades y el cierre de carreteras en distintos puntos del estado.
El capitán Arnold Pinales, de Texas Game Wardens, informó que desde el inicio de la emergencia se activaron equipos especializados de búsqueda y rescate, además de emitirse alertas preventivas dirigidas a campamentos de verano y poblaciones ubicadas en zonas de riesgo.
De acuerdo con el funcionario, el despliegue operativo abarca más de 50 condados, donde participan elementos de distintas corporaciones estatales y locales, apoyados por embarcaciones, vehículos de rescate de alta movilidad, helicópteros y drones para localizar a personas en peligro y atender las emergencias.
Pinales explicó que, aunque en algunas regiones el nivel del agua ha comenzado a descender, los ríos continúan con corrientes peligrosas y existe el riesgo de nuevas crecidas repentinas, por lo que pidió a la población mantenerse alejada de cauces, arroyos y caminos inundados.
Las autoridades también exhortaron a los habitantes a no intentar cruzar vialidades cubiertas por el agua, ya que incluso una corriente de poca profundidad puede arrastrar vehículos y poner en riesgo la vida de sus ocupantes.
Los equipos de emergencia continúan inspeccionando comunidades afectadas para verificar daños en viviendas, infraestructura y caminos, además de brindar apoyo a las familias que resultaron afectadas por las inundaciones.
Protección Civil y los servicios meteorológicos mantienen un monitoreo permanente de las condiciones climatológicas ante la posibilidad de lluvias adicionales en algunas zonas del estado, por lo que recomendaron a la ciudadanía permanecer atenta a los avisos oficiales y seguir las indicaciones de las autoridades.
Los operativos de rescate y recuperación permanecerán activos mientras existan áreas con riesgo de inundación y personas que requieran asistencia, con el objetivo de evitar nuevas tragedias derivadas de las condiciones meteorológicas.
