El expresidente de Estados Unidos Barack Obama (2009-2017) apoyó este sábado la campaña de los demócratas en Ohio con su primer mitin de este ciclo electoral, en el que acusó al actual Gobierno de actuar con crueldad y corrupción.
En un acto junto a los candidatos del partido opositor a la Gobernación y al Senado por Ohio, Amy Acton y Sherrod Brown, respectivamente, Obama arremetió contra el presidente Donald Trump y miembros de su gabinete, a quienes acusó de no ser «personas serias».
El exmandatario afirmó que los votantes tienen la oportunidad de pronunciarse tras dos años de «caos», «crueldad», «corrupción» e «incompetencia».
Durante su discurso, Obama responsabilizó directamente al Gobierno del aumento del costo de vida y de los precios de la gasolina, calificó la guerra en Irán de «innecesaria» y se burló del secretario de Defensa, Pete Hegseth, y de las remodelaciones que Trump ha impulsado en la Casa Blanca.
«Las acciones de este gobierno son directamente responsables del aumento de los costos. El actual presidente decidió tomar una serie de malas decisiones y decidió empezar una guerra innecesaria que nadie pidió y por la que nadie votó», dijo el exmandatario, quien también viajará este sábado a Michigan para hacer campaña junto al candidato demócrata al Senado Abdul El-Sayed.
Obama se burla de las remodelaciones en la Casa Blanca
Obama acusó a Trump de estar más preocupado por las remodelaciones de la residencia presidencial, incluida la construcción de un salón de baile, que por los problemas de los estadounidenses.
«Debería estar en HGTV», dijo en referencia al canal de televisión estadounidense dedicado al hogar y la decoración. «Tiene la Casa Blanca como si Sadam Husein hubiera abierto un Cheesecake Factory. Hay dorado por todas partes», se mofó, aludiendo a la cadena de restaurantes estadounidense.
Las últimas encuestas sitúan a los candidatos demócratas por delante de sus rivales tanto en la contienda por el Senado como en la de la Gobernación de Ohio, dos cargos actualmente en manos republicanas.
En las elecciones de medio mandato, conocidas como ‘midterms’ en inglés, el Partido Republicano se juega el control del Congreso, que, si pasa a manos de los demócratas, podría servir de contrapeso a la agenda de Trump.
Los comicios del 3 de noviembre renovarán un tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes.
En su segundo mitin del día, Obama visitó Michigan para atraer el apoyo clave de la población afroamericana en favor del candidato demócrata al Senado, Abdul El-Sayed, quien mantiene una estrecha ventaja sobre su competidor republicano, Mike Rogers.
El expresidente salió en defensa del candidato demócrata frente a las acusaciones infundadas de que tiene vínculos con los Hermanos Musulmanes, que él ha negado y que han difundido tanto su rival republicano como el presidente Trump:»¡Ya he visto esta película antes! ¡Así empecé!», declaró Obama.
El-Sayed, hijo de migrantes egipcios y musulmán, presumió hoy de sus orígenes y educación y apeló a la cohesión de este diverso estado con una importante comunidad afroamericana y una destacada presencia árabe.
En este estado bisagra, donde ninguno de los dos partidos tiene una mayoría clara, poco más del 30 % de los afroamericanos votó en las primarias por El-Sayed, que se define como progresista, en lugar de por la opción moderada del Partido Demócrata. Este sábado recibió el respaldo de Obama, una de las figuras más influyentes del partido
«Su legado sigue ofreciendo una luz que nos guía y lecciones pertinentes para el trabajo que queda por hacer», defendió el aspirante al Senado sobre los mandatos Obama aunque en el pasado le reprochó no haber cumplido sus promesas más progresistas.
«Trump nos metió en una guerra que no nos incumbía. El presidente Obama contuvo una amenaza nuclear sin guerra (el referencia al acuerdo del que se retiró el presidente durante su primer mandato)», dijo El-Sayed durante su mitin en el que urgió a invertir los impuestos en la «gente» y no «en bombardear otros lugares».
Críticos y seguidores de El-Sayed en el mitin
«Adoro su eslogan de campaña ¡Nuestro dinero en nuestros bolsillo’ y estoy aquí también porque adoro a Barack Obama», declaró a EFE Ashely, una joven afroamerciana con la cara del expresidente estampada en la camiseta.
En respuesta a preguntas de EFE, numerosas personas dijeron que ya habían ejercido su voto por correo o habían depositado la papeleta este sábado, primer día de votación anticipada en este estado, aunque alguno prefería guardar la papeleta para el día de las elecciones, el próximo 3 de noviembre.
En torno al polideportivo del bachillerato técnico Cass, en el centro de Detroit, donde se celebró el encuentro, contrastaban las colas de asistentes y un puesto con chapas de El-Sayed y otra de Trump con el calificativo de «Pendejo» con un reducido grupo de simpatizantes de Rogers que llamaban, a gritos, a El-Sayed «terrorista» y le acusaban de pertenecer al grupo palestino Hamás.
Tanto Obama como El-Sayed criticaron la política «en contra» de todo lo que despliega el presidente, que este domingo dará un mitin también en el estado de Michigan pero en la ciudad de Port Huron, a cien kilómetros de Detroit.
