La falta de agua potable comenzó a afectar esta semana a domicilios, comercios y establecimientos de alimentos en Nuevo Laredo, particularmente restaurantes, debido a la implementación de un esquema de tandeo por sectores para administrar el suministro ante el elevado consumo y las limitaciones de la infraestructura hidráulica.
La medida representa una afectación directa para familias y negocios que dependen del servicio para sus actividades cotidianas. En el caso de los restaurantes, la falta o baja presión del agua complica tareas indispensables como la preparación de alimentos, lavado de utensilios y limpieza de las instalaciones.
La gerente general de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA), Silvia Fernández Gallardo, explicó que una de las principales causas del problema es que la capacidad de la infraestructura ya resulta insuficiente frente al crecimiento de la ciudad.
“El diseño hidráulico que tenemos en Comapa tiene una capacidad para abastecer a unos 300 o 400 mil habitantes, con un consumo exagerado que tenemos de 600 litros por cada habitante, pero el tema es que ya somos casi 500 mil habitantes”, señaló.
La funcionaria indicó que esta diferencia representa un déficit para alrededor de 100 mil habitantes y reconoció que la red hidráulica no ha tenido una ampliación acorde con el crecimiento poblacional registrado durante las últimas décadas.
A la presión que genera el crecimiento urbano se suma el alto consumo durante la temporada de calor. Fernández Gallardo señaló que el gasto de agua por persona alcanza hasta 600 litros diarios, situación que reduce la capacidad del sistema para mantener un suministro continuo en todos los sectores.
Desde esta semana, COMAPA comenzó a distribuir el agua mediante tandeos, con horarios establecidos de acuerdo con las zonas de abastecimiento.
El objetivo es administrar el recurso disponible y mantener el servicio en los diferentes sectores de la ciudad mientras persiste la alta demanda.
La gerente general explicó que la solución de fondo contempla incrementar la capacidad de almacenamiento mediante la construcción y ampliación de tanques, trabajos que se prevé concluir, a más tardar, en marzo de 2027.
“Conocemos el tema y es lo que vamos a solucionar con el aumento en la capacidad de almacenamiento de los tanques. Vamos a llegar con el suministro doméstico regular a toda la ciudad y esto estará garantizado por 5 o hasta 10 años”, afirmó.
Fernández Gallardo también hizo un llamado a reducir el consumo, al señalar que el uso elevado del agua contribuye a que el suministro no llegue con regularidad a algunos sectores.
“Lo importante también es que la gente cuide el líquido, el alto consumo también es lo que provoca que el agua no llegue a algunos sectores”, agregó.
Mientras avanzan los proyectos de ampliación, el tandeo constituye la medida aplicada actualmente para distribuir el recurso ante la presión sobre la infraestructura, con efectos que alcanzan tanto a los hogares como a los establecimientos comerciales de Nuevo Laredo.
