Ocho personas con VIH han perdido la vida en Nuevo Laredo en lo que va del año, mientras alrededor de mil 200 pacientes reciben seguimiento médico en distintas instituciones de salud, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud. El dato refleja que, además de mantener bajo control a quienes ya cuentan con diagnóstico, persiste el reto de detectar a personas que desconocen que viven con el virus.
En el Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención en SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS), perteneciente al Distrito de Salud y Bienestar V, actualmente reciben atención 427 pacientes. El coordinador jurisdiccional del programa, Juan Francisco Ortiz Brizuela, explicó que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) concentra una cifra cercana al doble.
“Aquí les damos la atención y tratamiento, estamos hablando de 427 pacientes, pero ahorita en este momento el IMSS casi tiene el doble, el IMSS ya anda casi entre 700 y 800 pacientes, y el ISSSTE en menor proporción”, señaló.
Durante este año se han incorporado 28 nuevos casos al programa, una cantidad que, según el funcionario, mantiene un comportamiento similar al registrado el año anterior. Del total de pacientes atendidos, entre 70 y 75 por ciento son hombres y aproximadamente 25 por ciento, mujeres.
Ortiz Brizuela señaló que los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y la población trans continúan presentando una mayor incidencia. “Sigue siendo la población que más tiene el riesgo de infectarse”, afirmó.
El grupo de edad con mayor presencia de casos se encuentra entre los 30 y 45 años, aunque se han identificado pacientes desde los 18 hasta mayores de 70 años.
Llaman a fortalecer detección y prevención
Ante este panorama, el especialista llamó a las personas que hayan tenido alguna situación de riesgo a realizarse una prueba de VIH y, cuando corresponda, recurrir a la profilaxis preexposición, conocida como PrEP. Explicó que este programa preventivo opera desde hace más de cuatro años, pero su respuesta aún no ha sido la esperada.
El diagnóstico oportuno, añadió, permite iniciar tratamiento y mantener el virus bajo control. Advirtió que una proporción de personas podría desconocer su condición debido a que el VIH puede permanecer durante años sin síntomas evidentes.
“Sigue habiendo población infectada, que muchos de ellos no saben estar infectados, no se han arrimado a hacerse un examen”, puntualizó.
Las autoridades sanitarias mantienen el llamado a fortalecer la prevención, detección y seguimiento médico, particularmente entre las personas que hayan estado expuestas a situaciones de riesgo. La atención temprana permite iniciar tratamiento y mejorar las condiciones de vida de quienes viven con VIH.
