Un análisis de UnidosUS estima que cerca de 198 mil hispanos en Texas dejaron de recibir beneficios de SNAP entre febrero de 2025 y febrero de 2026.
El dato sale de una caída más amplia: en ese mismo periodo, Texas pasó de 3.46 millones de participantes en SNAP a 3.11 millones, según cifras federales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
SNAP, conocido antes como food stamps, ayuda a familias de bajos ingresos a comprar alimentos.
No paga la renta, no cubre gasolina y no resuelve todo el presupuesto, pero puede marcar la diferencia entre llenar el carrito o dejar productos en la caja.
Cuando el beneficio se pierde o se interrumpe, la consecuencia cambia la lista del mercado.
La familia compra menos carne, estira más el arroz, busca ofertas o acude a despensas comunitarias.
Qué dice el estudio
UnidosUS calculó que 1.3 millones de hispanos habrían perdido beneficios de SNAP en Estados Unidos entre febrero de 2025 y febrero de 2026.
La organización llegó a esa cifra usando datos oficiales de participación del programa y datos demográficos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de 2024.
En Texas, UnidosUS estima que los hispanos representarían el 56% de la reducción estatal.
Con esa proporción, la caída equivale a unos 198,000 hispanos menos recibiendo SNAP.
La organización aclara que se trata de una estimación.
No es una lista individual de beneficiarios ni una cifra oficial del gobierno por origen étnico.
Por qué bajó la participación
El análisis ocurre en medio de cambios federales y estatales que han endurecido el acceso a SNAP.
También influyen procesos administrativos como renovaciones, requisitos de trabajo, verificación de ingresos y documentación.
La caída no significa que todas las personas dejaron de necesitar ayuda.
En algunos casos, una familia puede salir del programa porque ya no califica, en otros, porque no completó un trámite, perdió comunicación con la agencia o enfrentó barreras para renovar.
Para una familia hispana, perder SNAP puede significar cambiar lo que se cocina, reducir compras o depender más de redes comunitarias.
No es solo una cifra estatal, es una cuenta semanal en el supermercado.
Lo confirmado hasta ahora es esto: Texas tiene más de 353,000 participantes menos en SNAP, y UnidosUS estima que cerca de 198,000 de ellos serían hispanos.
Lo que falta por saber es cuántos hogares en Texas están dentro de esa caída y por qué salieron del programa.
