A dos días de las elecciones intermedias del próximo 3 de noviembre, los demócratas intensificaron sus actividades de campaña en Texas con el objetivo de disputar el control político de uno de los estados históricamente dominados por el Partido Republicano.
El legislador estatal James Talarico, candidato demócrata al Senado, y Gina Hinojosa, aspirante a la gubernatura, encabezan los esfuerzos para atraer votantes y conseguir triunfos en dos de las contiendas más importantes del estado.
Durante un mitin realizado el sábado 31 de octubre en Houston, ambos candidatos llamaron a sus simpatizantes a movilizarse y cuestionaron las políticas de sus contrincantes republicanos, al señalar temas como el costo de vida, la influencia de los grandes grupos económicos y las decisiones del gobierno estatal.
Disputan el voto latino
Uno de los principales objetivos de la campaña demócrata es recuperar el respaldo de los votantes hispanos, particularmente en el sur de Texas y el Valle del Río Grande, donde el comportamiento electoral de la comunidad latina ha adquirido mayor relevancia.
Como parte de esta estrategia, Gina Hinojosa lanzó un anuncio en español titulado «No Te Dejes», transmitido durante la pelea del boxeador mexicano Saúl «Canelo» Álvarez contra Christian Mbilli, con el propósito de llegar especialmente a los hombres latinos.
La candidata busca presentar sus propuestas sobre educación pública, reducción de impuestos y regulación de la expansión de los centros de datos, además de cuestionar la gestión del actual gobernador republicano Greg Abbott.
El voto hispano representa un sector importante del electorado texano, pues constituye aproximadamente el 40 por ciento de la población del estado. Sin embargo, en las elecciones presidenciales de 2024, Donald Trump consiguió un respaldo significativo de este grupo, particularmente entre los hombres latinos.
Dos contiendas clave para Texas
En la elección para el Senado, James Talarico se enfrenta al fiscal general republicano Ken Paxton, en una contienda que ha concentrado importantes recursos económicos y publicidad electoral.
Por su parte, Gina Hinojosa busca derrotar al gobernador Greg Abbott, quien aspira a un cuarto mandato consecutivo. Una victoria demócrata representaría un cambio importante en la política estatal, donde los republicanos mantienen el control de la gubernatura desde 1995.
Los demócratas han centrado sus mensajes en el costo de vida, la economía familiar, la educación y las políticas migratorias, mientras que los republicanos defienden su gestión y cuestionan las propuestas de sus adversarios.
Texas, escenario de una disputa nacional
La contienda tiene repercusiones que van más allá de las fronteras estatales, debido a que las elecciones intermedias definirán la composición del Congreso estadounidense y el equilibrio de fuerzas durante la segunda mitad del mandato del presidente Donald Trump.
El 3 de noviembre se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 puestos del Senado.
Los resultados de Texas serán observados de cerca por ambos partidos, debido a la importancia electoral del estado y a la posibilidad de modificar la representación política en Washington.
Aunque los demócratas buscan poner fin a más de tres décadas sin ganar una elección estatal en Texas, los republicanos mantienen una estructura política consolidada y una importante presencia electoral.
La participación ciudadana, particularmente la de los votantes independientes y latinos, será uno de los factores de atención durante la jornada electoral.
