Tamaulipas perdió 8 mil 744 empleos formales y registró una disminución de 779 patrones ante el Instituto Mexicano del Seguro Social entre diciembre de 2025 y junio de 2026, una caída que encendió las alertas de la Federación de Cámaras Nacionales de Comercio del estado.
Abraham Rodríguez Padrón, presidente de Fecanaco Tamaulipas, consideró que el comportamiento del empleo exige una respuesta coordinada del gobierno, las empresas y los sindicatos.
“Son focos rojos que nos llaman a trabajar gobierno, iniciativa privada y sindicatos para encontrar soluciones”, declaró el dirigente empresarial.
De acuerdo con las cifras del IMSS citadas por la organización, el número de patrones registrados pasó de 30 mil 676 en diciembre de 2025 a 29 mil 897 en junio. La diferencia representa una disminución de 2.54 por ciento.
El número de trabajadores asegurados descendió de 905 mil 527 a 896 mil 783 durante el mismo periodo, una reducción de 8 mil 744 registros, equivalente a 0.97 por ciento.
La baja de registros patronales no significa necesariamente que 779 empresas hayan cerrado. Un patrón puede cancelar o modificar registros por cambios administrativos, reestructuraciones o movimientos de personal. El dato sí muestra una reducción sostenida en las cuentas activas reportadas ante el Seguro Social.
Rodríguez Padrón señaló que Matamoros concentra una parte importante del deterioro laboral y empresarial observado durante el semestre.
“Nos está llamando la atención porque tenemos un problema. La situación concreta la establece Matamoros con el mayor número de empleos y empresas perdidas”, afirmó.
Por delegaciones, Tampico registró la mayor reducción de trabajadores asegurados, con 6 mil 702 menos. Matamoros perdió 3 mil 129 y El Mante mil 410.
El comportamiento no fue uniforme en todo el estado. Reynosa sumó mil 524 puestos y Ciudad Victoria agregó mil 205, mientras Nuevo Laredo reportó una reducción de 232 empleos.
En el registro de patrones, Matamoros perdió 148 entre diciembre y mayo; Tampico, 137; Reynosa, 109; Ciudad Victoria, 69; El Mante, 63, y Nuevo Laredo, 61, según el desglose difundido con base en información del IMSS.
El presidente de Fecanaco atribuyó parte de la disminución a la automatización de actividades comerciales e industriales.
“Antes había 10 cajeras, ahora solo tres; el resto es autocobro. Lo mismo ocurre en la industria, donde la tecnología sustituye trabajadores”, explicó.
El dirigente empresarial también señaló que algunas maquiladoras y compañías internacionales han trasladado operaciones hacia Aguascalientes, Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí y Nuevo León en busca de menores costos.
“Una maquiladora que se vaya a otro estado nos afecta con mil o dos mil empleos de golpe. Ese es el resultado que estamos viendo ahora”, sostuvo.
Sin embargo, las estadísticas laborales por sí solas no permiten determinar que toda la reducción sea consecuencia de la automatización o de la salida de empresas. Para establecer las causas sería necesario identificar los sectores, tamaños de patrón y movimientos administrativos involucrados.
La caída estatal ocurre mientras el empleo formal nacional alcanzó en julio de 2026 su mayor nivel para ese mes. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social reportó 22 millones 760 mil 154 puestos afiliados al IMSS en el país y una creación acumulada de 243 mil 78 empleos durante el año.
En Tamaulipas, el gobierno estatal reconoció previamente un déficit de entre 5 mil y 6 mil puestos frente al nivel máximo alcanzado durante la actual administración. El secretario del Trabajo, Gerardo Illoldi Reyes, vinculó las fluctuaciones principalmente con ajustes en la industria maquiladora y con la incertidumbre comercial derivada de las políticas arancelarias estadounidenses.
Fecanaco estima que alrededor de 70 por ciento del empleo formal de Tamaulipas se concentra en la frontera. Esta dependencia de la industria exportadora vuelve a municipios como Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo más sensibles a las decisiones de producción y comercio tomadas en Estados Unidos.
Rodríguez Padrón pidió no minimizar la contracción por su proporción frente al total del empleo estatal. La pérdida de puestos, dijo, debe atenderse antes de que se convierta en una tendencia más profunda.
Ninfa Cantú atribuyó parte de la caída laboral a problemas en dos empresas, pero no precisó cuántas plazas corresponden a cada una ni cuándo podrían recuperarse
