Estados Unidos.– Un brote de salmonela relacionado con huevos producidos en Texas ha dejado hasta el momento 98 personas enfermas en 17 estados de Estados Unidos, de las cuales 26 han requerido hospitalización, de acuerdo con información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). No se han reportado muertes.
La alerta sanitaria llevó al retiro del mercado de más de 1.5 millones de docenas de huevos, equivalentes a casi 19 millones de piezas, producidos por Midwest Poultry Services, L.P., en granjas de Texas. El retiro incluye huevos blancos y huevos marrones de gallinas criadas en libertad que podrían estar contaminados con Salmonella Enteritidis.
Las autoridades determinaron, mediante información epidemiológica, de laboratorio y rastreo de productos, que los huevos retirados son una fuente probable de las enfermedades registradas durante el brote. Sin embargo, la investigación continúa para determinar si existen otras fuentes de contagio.
Los huevos fueron producidos entre el 6 de junio y el 3 de julio de 2026, y tienen fechas de venta o consumo preferente que van del 20 de julio al 17 de agosto de 2026. Fueron distribuidos principalmente en Texas, Oklahoma y Luisiana, además de llegar a establecimientos comerciales de otros estados.
La FDA elevó posteriormente el retiro a Clase I, su nivel de alerta más alto, debido a que el consumo de los productos contaminados puede ocasionar consecuencias graves para la salud.
¿Cuáles son los síntomas?
La infección por salmonela puede provocar diarrea, fiebre, dolor o cólicos abdominales, náuseas y vómito. Las personas infectadas pueden presentar síntomas desde unas horas después de la exposición y hasta varios días después de haber consumido el alimento contaminado.
Los niños pequeños, adultos mayores y personas con sistemas inmunitarios debilitados tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves.
Las autoridades sanitarias recomiendan no consumir, vender ni servir los huevos incluidos en el retiro. Los consumidores deben revisar la información impresa en el cartón y, si el producto corresponde a los lotes afectados, desecharlo o devolverlo al establecimiento donde fue adquirido.
El brote permanece bajo investigación mientras las autoridades buscan determinar el alcance total de la contaminación y si existen otros productos involucrados.
