El Gobierno de Estados Unidos ya respondió a México la nota diplomática que se envió por la intervención de dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) durante un operativo de Chihuahua; sin embargo, se reservó la información.
El Financiero solicitó vía transparencia a la Secretaría de Relaciones Exteriores conocer la respuesta de la administración de Donald Trump, pues el canciller Roberto Velasco informó -a finales de abril- que se envió una nota diplomática por el caso de los agentes, quienes fallecieron en un presunto accidente automovilístico, días antes, luego de participar en el desmantelamiento de un narcolaboratorio.
La petición fue turnada a la Subsecretaría para América del Norte; sin embargo, su respuesta fue reservar la información por cinco años; es decir, una vez que concluya la administración actual.
¿Por qué se reservó la información? Este es el justificante
“La respuesta emitida por el Gobierno de Estados Unidos no es susceptible de ser compartida ni difundida, en virtud de que su divulgación podría menoscabar las relaciones internacionales del Estado mexicano con Estados Unidos y otros países, especialmente considerando que dicha información ha sido proporcionada a esta autoridad bajo estrictos criterios de confidencialidad”.
Aunque no lo mencionó tal cual, también se excusó con la revisión del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC).
“Dicho documento contiene información susceptible de afectar la conducción de la relación bilateral; así como referencias a acuerdos bilaterales en proceso de negociación o pendientes de entrada en vigor, cuya divulgación podría menoscabar la conducción de las relaciones internacionales del Estado mexicano”.
Recordó que las notas diplomáticas son una vía de comunicación entre dos naciones, y revelar su contenido podría interpretarse como una violación a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sólo ha informado que Estados Unidos venía cooperando con información sobre el caso.
Cuando se dio a conocer el accidente, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, dijo que eran trabajadores de la embajada. Después, se supo que eran agentes de la CIA.
La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación por el caso, pues no puede haber participación de autoridades extranjeras en labores de seguridad, sin autorización del Poder Ejecutivo
Como parte de la investigación, se ha citado a comparecer a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos.
