La Fiscalía General del Estado (FGE) de Tabasco asestó un golpe al crimen organizado tras confirmar la captura del líder de una banda dedicada a la extorsión.
El grupo criminal operaba desde el norte del país y está presuntamente vinculado con los recientes homicidios ocurridos en carnicerías de los municipios de Centro y Jalpa de Méndez.
En conferencia de prensa, el fiscal para el Combate al Secuestro y la Extorsión, Guillermo Brown Bocanegra, detalló que la organización criminal presionaba a una empresa tabasqueña para obligarla a comercializar productos de procedencia desconocida.
Para evitar ser rastreados, los delincuentes utilizaban una estrategia tecnológica avanzada: Adquirieron un número telefónico extranjero mediante una aplicación web.
El objetivo era desviar las investigaciones y hacer creer a las autoridades que las llamadas provenían de otro país. Sin embargo, mediante técnicas de investigación autorizadas judicialmente y el análisis de especialistas de la Fiscalía, se logró descifrar el modus operandi y ubicar a los integrantes.
«Trataban de ocultar el monitoreo a las diversas negociaciones, obtenían información sensible de los establecimientos, de los empleados e incluso de las medidas institucionales de protección», detalló Brown Bocanegra.
El operativo de captura se realizó de manera coordinada entre fuerzas estatales y federales, los cuatro detenidos ya enfrentan cargos por extorsión agravada, un delito que en la entidad del edén puede alcanzar penas de hasta 42 años de prisión.
Las autoridades estatales confirmaron que las investigaciones siguen abiertas, ya que esta célula delictiva está directamente relacionada con el homicidio de un empleado del sector cárnico ocurrido el pasado mes de abril.
Finalmente, la FGE adelantó que la batalla contra esta estructura no ha terminado: en los próximos días se emitirán cuatro fichas de recompensa para dar con el paradero de otros integrantes del grupo que actualmente cuentan con órdenes de aprehensión vigentes y se encuentran prófugos de la justicia
