Tras cumplir una semana con la manifestación en la Clínica Hospital «Dr. Baudelio Villanueva-Reynosa» del ISSSTE, y sin ser escuchados, delegados sindicales del SNTE acusaron graves carencias en los nosocomios del instituto.

Los inconformes denunciaron que hace falta todo: desde climas, médicos, especialistas, personal de enfermería, incluso hasta en el banco de sangre y deben comprarla o viajar a Matamoros con los donadores en medio de la inseguridad, por lo que se han registrado decesos de pacientes.

Esta situación, afirmaron, se registra en el resto de las clínicas del ISSSTE en Tamaulipas, por lo que exigieron la destitución de los directivos.

Exigieron consultas de pediatría el fin de semana, ya que actualmente no se ofrecen, así como de neurología, y acusaron que desde diciembre no cuentan con servicio de subrogación.

En Reynosa la crisis de este hospital afecta aproximadamente a 60 mil derechohabientes y solamente se cuenta con 32 camas; dos de las cuales son para el área de terapia.

Representantes fronterizos de maestros dejaron hoy las aulas y la protesta en Reynosa, a fin de viajar a la delegación del ISSSTE en Ciudad Victoria para entregar oficios a los directivos del calvario que viven por el mal servicio médico.

Comentaron que un profesor ingresó por hidrocefalia y ante la mala atención murió en medio de moscas a causa de la infección de una úlcera provocada por el calor, luego de que los cuartos no cuentan con aire acondicionado.

Denunciaron que llevan sin banco de sangre por lo menos los últimos cuatro años, y para conseguirla o la compran o llevan los donantes a Matamoros, por lo que se exponen a la inseguridad en un traslado de una hora.

Los gastos corren por cuenta de los derechohabientes e incluyen el pago de la gasolina y una gratificación para el donante, más sus comidas.

Tampoco cuentan con hematólogo y en los últimos dos años dejó de operar el área de patología.

La crisis en el «Dr. Baudelio Villanueba-Reynosa», puntualizan, inició en la administración del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, y se acentuó en la gestión de la sucesora, Claudia Sheinbaum.

Al arribar a las oficinas de la delegación del ISSSTE en la capital del estado, los manifestantes pegaron pancartas en las puertas de ingreso con el pliego de las graves necesidades que aquejan.

Afirmaron que el hospital está rebasado, derivado de que atiende a los derechohabientes de la frontera chica, y de Río Bravo.

Gerardo Padrón, gestor del ISSSTE en Reynosa de la sección 30 del SNTE, tronó contra el pésimo servicio médico que reciben.

Aseveró que no cuentan con lo esencial en dicha clínica, mientras que los directivos reportan todo lo contrario.

«No hay aires acondicionados, ellos manejan la estadística que la clínica está como si fuera la de McAllen porque nosotros ahí vemos que no les falta nada, pero la realidad es eso», aseguró.

El viacrucis nunca termina, dijeron, al narrar que una cita en cardiología la dan hasta después de varias semanas.

Existe la interconsulta, mencionaron, pero está a cargo de un médico que vive enfrente de la clínica y no atiende por estar en su casa.

«Deja sola la unidad y se va para su casa», criticó.

Ante el olvido de los directivos, entregaron un oficio de sus demandas en la delegación, tras amagar con medidas más radicales y hacer las denuncias en los próximos días ante la Presidenta Claudia Sheibaum.

Por expreso

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