Desde que Donald Trump inició su segundo mandato presidencial, los Estados Unidos han emitido un total de 11 alertas de seguridad en México, centrando como “focos rojos” a los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Baja California, según informes de seguridad de la Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

De acuerdo con especialistas en seguridad, geopolítica y relaciones internacionales, los informes exponen un panorama complejo de la inseguridad en México ante los ojos de Estados Unidos, un país que ya no se limita a ver los “focos rojos” tradicionales de la violencia, sino que ahora también monitorea el descontento social contra las acciones estadounidenses, tras la captura del presidente Nicolás Maduro en Venezuela.

Esta situación toma aún más relevancia si se toman en cuenta las últimas declaraciones del presidente Donald Trump, quien ha asegurado que Estados Unidos atacará a los cárteles de droga vía terrestre, o las palabras de Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos, que pidió “resultados tangibles” en el combate contra los cárteles de la droga a las autoridades mexicanas.

No obstante, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó este lunes 12 de enero que sostuvo una “muy buena conversación” telefónica con su homólogo estadounidense, luego de la cual descartó que el gobierno de los Estados Unidos pueda intervenir militarmente en México para combatir a los cárteles del narcotráfico.

Desde el 20 de enero de 2025, cuando inició el segundo periodo presidencial de Donald Trump, el primer y más evidente “foco rojo” de la crisis de inseguridad en México para los Estados Unidos se ha focalizado en Tamaulipas, emergiendo como la zona de mayor preocupación. Con cuatro alertas, la entidad concentra advertencias que van desde crímenes de alto impacto hasta el riesgo para la movilidad.

La primera alerta estadounidense fue emitida el 27 de enero de 2026 y no solo mencionó un nivel 4 con la advertencia de “No viajar” a municipios, como Reynosa, Río Bravo, Valle Hermoso y San Fernando “debido a delitos (tiroteos) y secuestros”, sino que además advertía sobre “evitar mover o tocar artefactos explosivos improvisados”.

“Las organizaciones criminales de esta región fabrican y utilizan cada vez más IED (Artefacto Explosivo Improvisado, por sus siglas en inglés Improvised Explosive Device). Un IED destruyó un vehículo oficial del Gobierno de México (Conagua) en el Río Bravo e hirió a su ocupante el 23 de enero. Como medida de precaución, se ha ordenado a los empleados del gobierno estadounidense que eviten viajar a Reynosa y Río Bravo y sus alrededores fuera del horario diurno y que eviten los caminos de terracería en Tamaulipas”, se puede leer en el documento emitido por EU.

La segunda alerta también advertía sobre reportes de gran violencia como múltiples tiroteos en ciudades clave como Nuevo Laredo, por lo que recomendaba acciones como “refugio en el hogar”, “monitorear los medios locales para actualizaciones” y “estar atento a su entorno”.

Pese a concentrarse en Tamaulipas, la situación de inseguridad para los Estados Unidos se extiende a la vecina entidad de Nuevo León, donde se ha emitido una alerta para advertir de robos recientes en carreteras, como la 85D, y el riesgo de desapariciones en la autopista Monterrey-Reynosa.

Así, en su conjunto, la región fronteriza del noreste es el principal “foco” de riesgo para el tráfico y el comercio de los estadounidenses dentro de México, según los EU.

Para David Saucedo, especialista en seguridad pública, estas alertas son herramientas estratégicas dentro de una agenda en la que la seguridad es “secundaria frente a los intereses comerciales de los Estados Unidos”.

Esto se debe a que tienen como fin “frenar los flujos de turistas norteamericanos que llegan a México” para incentivar que el capital se quede en los Estados Unidos. El experto sostiene que el trasfondo es obtener concesiones en temas como el déficit comercial, el narcotráfico y la migración, señalando que “todo forma parte de un interés económico, comercial, financiero y migratorio”.

En contraste, Arturo Santa Cruz, director del Centro de Estudios de América del Norte de la Universidad de Guadalajara (UDG), considera que estas advertencias han perdido su efectividad con el tiempo.

Afirma que “ese tipo de alertas se han vuelto como llamadas a misa”, pues “no han impactado en el sector turístico” ni en la cantidad de estadounidenses que deciden visitar México, incluso en las zonas marcadas como “focos rojos”.

Por expreso

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