La elevada contaminación por emisiones en zonas donde se ubican refinerías llevó a estudiantes de Monterrey a desarrollar un proyecto para disminuir las partículas suspendidas que impactan en la salud humana..
Jorge Luis Orozco Morales y Luis Ángel Landín Medina son estudiantes de la preparatoria Alfa Fundación en Monterrey y participan en la Expo Ciencia Nacional 2025, celebrada en la Expo Tampico.
“Desarrollamos una turbina, que es un sistema de tres fases. Principalmente nos enfocamos en la captura de gases contaminantes, ya que en Nuevo León, como la mayoría sabe, tenemos el Cerro de la Silla, muy apreciado por toda la comunidad; sin embargo, a lo largo de estos años se ha visto cubierto por una capa de gases contaminantes que nos ha imposibilitado visualizarlo”, comentó Landín.
Aunque puede ser considerado un problema local, después de una investigación descubrieron que otras regiones del país como el sur de Tamaulipas, donde se asienta la refinería Madero, persiste una problemática similar.
El complejo petrolero establecido en el municipio de Ciudad Madero es responsable de una gran parte de los agentes contaminantes que se encuentran en el aire, y por ello decidieron desarrollar un producto que pueda resolver estos casos.
¿Cómo funciona el proyecto de los estudiantes de Monterrey?
La idea es generar un sistema sustentable de tres fases para la eliminación de estos gases contaminantes, específicamente las partículas finas, que son las más peligrosas debido a que son tan pequeñas que pueden introducirse por el sistema respiratorio del cuerpo humano y generar enfermedades cardiovasculares y respiratorias.
“Buscamos aprovechar los mismos gases contaminantes para generar energía eléctrica y filtrarlos. Para esto ocupamos una turboexpansión, que básicamente usa la presión y la temperatura de los procesos de refinerías”, dijo.
Añadió: “Nuestro proceso principal es uno que se llama cracking catalítico, que básicamente lo tienen en todas las refinerías del mundo. Lo que hace es descomponer partículas muy grandes, como el petróleo, a partículas muy pequeñas, dando como resultado desechos de partículas finas”.
Para esto, explicó, se utiliza un sistema de tres fases. La primera es la generación de energía eléctrica mediante un turboexpansor.
Lo que hace, básicamente, es que el gas contaminante a alta temperatura y presión entra por la inyección de la turbina, pasa por estabilizadores y se guía hacia un rotor.
El rotor es un dispositivo mecánico que gira a mucha velocidad y eso se traduce en energía mecánica, que después convierten en energía eléctrica mediante un transformador. Esa energía eléctrica la desvían y la mandan a un filtro electrostático.
Este funciona mediante el concepto de electrificar dos mallas metálicas para generar una diferencia de polaridad.
Es decir, las partículas positivas se quedan pegadas a las mallas negativas y las partículas negativas se quedan pegadas a las mallas positivas. De esta manera, aseguran que cualquier tipo de metal pesado quede impregnado dentro de los filtros. Así se obtiene un sistema sustentable en el que los propios gases generan energía y después se filtran a sí mismos.
Como tercera fase cuentan con un proceso de afinación, que básicamente consiste en colocar un filtro con la capacidad de reducir partículas de hasta 0.3 micrómetros, muy pequeñas.
“Con esto ya aseguramos que cualquier tipo de rezago de partículas que haya quedado en esas dos fases, en esa tercera fase se filtra por completo”, advirtió Jorge Luis Orozco.
Los riesgos de las partículas finas para la salud humana
La idea es obtener un aire mucho más limpio y también un ambiente óptimo para la salud pública de los ciudadanos.
Este filtro se puede instalar en la refinería de Cadereyta y en la de Madero, específicamente en las chimeneas industriales.
“Nuestro proyecto está pensado para que sea removible y ajustable a cualquier tipo de chimenea de la industria; no se enfoca únicamente en refinerías, sin embargo, es el punto donde detectamos mayor presencia de este tipo de partículas”, puntualizó Orozco.
En su análisis encontraron que actualmente algunas empresas e industrias utilizan filtros individuales, es decir, los colocan solo para cumplir las leyes y evitar multas, pero no cumplen su función.
Esta propuesta de estudiantes de Monterrey busca contribuir a mejorar la calidad del aire en lugares como Monterrey y Ciudad Madero, donde existen refinerías con elevados índices de contaminación.
