El Sistema Ferroviario para conectar Monterrey con Nuevo Laredo estima movilizar 5 millones 600 mil personas anualmente que para detonar el turismo de shopping a la frontera, viajes de negocios, así como realizarán visitas a ranchos cinegéticos, montañas, conciertos, fiestas y partidos de fútbol y béisbol.

“Un impacto positivo del tren podría ser la disminución de tráfico vehicular en la carretera (Monterrey a Nuevo Laredo)”, revela la Secretaría de Comunicaciones, Infraestructura y Transportes (SICT).

El nuevo medio de transporte puede “captar viajeros que antes iban en auto o autobús, lo que reduce congestión y accidentes en dichas rutas, dado que 5.6 millones de viajes anuales podrían migrar de carretera a tren”, detalla la dependencia a cargo de Jesús Antonio Esteva Medina.

Según la documentación en poder de Forbes México, el tren rápido, cuya construcción cuesta 109 mil millones de pesos, incrementará el flujo de viajeros de Monterrey que vayan a Nuevo Laredo a realizar compras de bienes importados.

Actualmente el viaje por carretera de Monterrey a Nuevo Laredo se hace en un tiempo de entre 3.5 horas y 4 horas, por lo que el nuevo tren reducirá a 1.5 horas el viaje.

También habrá una disminución estimada del 40 por ciento en la tasa de accidentes fatales en el corredor, gracias a la transferencia modal hacia el tren.

“Los visitantes de Coahuila o Nuevo León sin visa podrían llegar en tren hasta Nuevo Laredo para compras fronterizas. Esto beneficiaría comercios tanto en Nuevo Laredo (tiendas duty-free), como en Monterrey (shopping tourism)”, explica la SICT.

El comprismo 79 de Claudia Sheibaum Pardo, presidenta de la República, establece la construcción de 3 mil km de trenes de pasajeros.

En su discurso del 1 de octubre de 2024, la mandataria anunció el desarrollo de rutas prioritarias, entre ellas la línea Ciudad de México–Nuevo Laredo, que es una pieza clave para la conectividad del norte del país.

El proyecto tiene como propósito reforzar la conectividad regional y la competitividad logística del norte del país mediante un servicio de pasajeros moderno, seguro y de alta capacidad, detalla.

“Este sistema complementará la oferta de transporte existente y reducirá significativamente los tiempos de traslado entre Monterrey, y la frontera norte con Estados Unidos”, expone.

De igual forma el desarrollo del proyecto responde a una serie de desafíos estructurales en materia de movilidad, competitividad logística, seguridad vial y sostenibilidad ambiental que enfrenta actualmente el norte del país.

“La saturación de la infraestructura carretera existente, el crecimiento acelerado de la inversión industrial y la necesidad de reducir emisiones de gases de efecto invernadero hacen urgente la implementación de

La carretera Monterrey a Nuevo Laredo opera con saturaciones superiores al 90 por ciento de su capacidad en horas pico, lo que incrementa los costos logísticos y afecta la eficiencia del comercio transfronterizo, señala.

“El fenómeno de nearshoring ha detonado una inversión extranjera directa récord en Nuevo León, con más de 33 mil 700 millones de dólares en 2024, lo que incrementa la demanda de transporte ágil y seguro, especialmente para personal técnico y ejecutivo”, apunta la entidad encargada de la agenda de transporte en México.

La SICT recuerda que la actual infraestructura carretera registra siniestros frecuentes, lo que pone en riesgo la seguridad de los usuarios y afecta la continuidad de las cadenas de suministro. Diariamente se trasladan más de 18 mil trabajadores entre Monterrey y Nuevo Laredo.

El área metropolitana de Monterrey ofrece turismo de negocios, pero hay viajes de naturaleza como ir al Parque Fundidora, a la Cola de Caballo, así como a las montañas en el Chipinque y acudir a eventos, conciertos, congresos, partidos de futbol, basquetbol y beisbol.

“En el tramo rural, no hay destinos turísticos masivos, pero hay turismo cinegético y rural: ranchos de caza en Lampazos, festividades locales (Villaldama tiene festivales culturales pequeños), y los parajes históricos (Lampazos fue pueblo antiguo con ruinas).

Nuevo Laredo tiene turismo de frontera (compra de ciertos productos, gastronomía de asado, visita de familiares transfronterizos).

“No es un destino turístico convencional, pero hay casinos, tiendas, que atraen gente del otro lado de Laredo”, puntualiza.

El tren facilita excursiones de fin de semana, por ejemplo, los regiomontanos podrán ir en tren a Saltillo a pasar el día (y viceversa): “Esto puede aumentar el turismo interno regional”.

Saltillo podría promocionarse más como destino de escapada con su museo del desierto, su ruta del vino de Parras.

“Podría desarrollarse un “tren turístico” en ciertos periodos, o paquetes que combinan trayectos en tren con visitas guiadas, un paquete Monterrey–Saltillo incluyendo tour cultural”.

Con el tren, más personas de Coahuila podrían ir a conciertos o partidos en Monterrey sin tener que manejar 3 horas, haciendo viable viajes de ida y vuelta el mismo día. Igual en sentido contrario para eventos en Saltillo o ferias.

“Si se considera detener el tren en alguna localidad con potencial (ejemplo como la estación cultural en Villaldama, que tiene patrimonio histórico de la época colonial), podría incentivarse a turistas a bajarse a conocer. Aun si el tren no para en todos, el hecho de pasar puede hacer visible la localidad e incitar a viajeros a conocer en otro momento”.

“Nuevo Laredo podría recibir más visitantes nacionales interesados en cruzar a Texas (turismo de compras) usando el tren como medio hasta la frontera, complementado con transporte local para cruzar el puente internacional”.

A la inversa, puede facilitar que turistas estadounidenses crucen a pasar la tarde en Nuevo Laredo (si se siente seguro y conveniente), lo cual beneficiaría a los restaurantes, concluye la SICT.

Por expreso

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *