El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió este sábado nuevamente contra los inmigrantes y las ciudades santuario advirtiendo a sus seguidores en Kentucky que los que cruzaron la frontera bajo el Gobierno del demócrata Joe Biden eran «criminales» y personas con problemas mentales, que volverán al país si los republicanos pierden las elecciones de medio término.
Durante un extenso discurso en Kentucky, adonde viajó para respaldar a sus candidatos republicanos, el presidente Donald Trump centró buena parte de su mensaje en advertir a los electores que una victoria demócrata en las elecciones de medio término supondría la llegada de más inmigrantes indocumentados y un aumento del costo de vida.
Entre los candidatos que apoya figuran el representante Andy Barr, que busca ocupar el escaño del senador Mitch McConnell, quien se retira, y Ed Gallrein, aspirante a la Cámara de Representantes por el cuarto distrito electoral.
Trump vuelve a llamar «héroes» a los agentes migratorios
Trump, recibido con entusiasmo por sus seguidores, que gritaban «USA», volvió a prometer 5.000 dólares a los votantes si los republicanos revalidan su mayoría en las elecciones del próximo 3 de noviembre.
Durante su discurso, responsabilizó al último Gobierno demócrata de la peor inflación en la historia de Estados Unidos, de los precios más altos de la energía y del mayor déficit comercial, además de asegurar que 25 millones de personas entraron al país a través de la frontera procedentes de distintas partes del mundo.
«Fue como una invasión militar y si ganan la elección de mitad de mandato lo volverán a hacer», advirtió en el Truist Arena, en el campus de la Universidad del Norte de Kentucky, a los que pidió su voto «como si yo estuviera en la boleta» electoral, para impedir que eso vuelva a ocurrir.
El mandatario, que volvió a llamar «héroes» a los agentes migratorios que realizan los operativos, ha entrado de lleno en la campaña electoral en un intento de impedir que los republicanos pierdan el control de la Cámara y el Senado ante el avance de los candidatos demócratas.
«Todavía nos estamos deshaciendo de lo peor de lo peor», afirmó sobre las masivas deportaciones en un discurso en que también arremetió contra los demócratas socialistas, que cuentan con candidatos en varios estados al Congreso y legislaturas locales.
Su postura antiinmigrantes
Asimismo, también aseguró que los inmigrantes llegaron de todas partes cuando el Congo y Suramérica vaciaron sus cárceles. «Eran narcotraficantes, vinieron de instituciones psiquiátricas y cometieron 11.888 asesinatos, la mayoría de los cuales cometieron más de uno».
Durante su primera campaña con miras a la Casa Blanca en 2015, Trump causó gran indignación cuando aseguró que México no enviaba a EE. UU. a su mejor gente.
«Están trayendo drogas, crimen, son violadores y algunos, asumo, son buenas personas», dijo Trump. Esta postura se ha convertido en un eje central de su política migratoria en ambos mandatos y se ha endurecido durante su actual etapa en la Casa Blanca.
Los operativos antiinmigrantes han dejado muertos y heridos en el país, donde además se ha denunciado abuso y muertes en los centros de detención.
Trump promete a Kentucky una planta farmacéutica
En el mismo discurso, Trump que realiza grandes esfuerzos con una intensa campaña electoral con miras a revalidar a su Partido Republicano en los comicios del 3 de noviembre, prometió que si gana el control del Congreso, construirá allí una planta farmacéutica con una inversión de 100 millones de dólares.
El mandatario está haciendo lo posible por movilizar a los votantes para asegurar que los republicanos salgan a votar, ante los resultados de las encuestas que muestran un descontento con su gobierno, debido al aumento del costo de la vida y la gasolina a causa de la guerra contra Irán.
«Si ganan los republicanos, el Departamento de Guerra invertirá 100 millones de dólares en la compañía farmacéutica Antheia para revitalizar una gigantesca planta de fabricación de medicamentos en Winchester, Kentucky, pero si ganan los demócratas no podrán hacerlo», dijo durante un extenso discurso en el que atacó, como suele hacer, al partido azul, los inmigrantes, las ciudades santuario y a los candidatos demócratas socialistas.
