La diputada local de Morena, Rosario Sarabia Soto, afirmó que los asesinatos de mujeres en Escuinapa no son feminicidios y los atribuyó a nexos con la delincuencia organizada, lo que desató críticas e indignación entre colectivas feministas de Sinaloa.
«Aunque en Sinaloa aprobamos una ley que permite que todos los decesos de mujeres sean investigados como feminicidios en un inicio, sabemos que los casos de Escuinapa no corresponden a feminicidios ya que no se han dado en razón de género, sino que atiende a una muy particular circunstancia, misma que es voz populi», opinó en sus redes sociales la legisladora.
«Y por supuesto muy lamentable que debe llevarnos a la reflexión como ciudadanía. Y me refiero al tema de formar parte de los grupos delincuenciales», agregó.
En respuesta, la organización feminista Orquídeas Moradas emitió un posicionamiento en el que acusó a la funcionaria de incurrir en actos de revictimización y criminalización.
«No corresponde a una declaración en redes sociales determinar si un asesinato de una mujer constituye o no feminicidio. Esa determinación requiere una investigación ministerial y elementos de prueba», subrayó la colectiva, advirtiendo que sostener una hipótesis sin sustento legal desplaza la responsabilidad del crimen hacia las propias víctimas.
Asimismo, la agrupación remarcó que aun cuando se acreditara judicialmente la participación de alguna persona en actividades ilícitas, esto no invalida sus derechos ni exime al Estado de esclarecer los hechos.
«La posible participación de una persona en actividades delictivas no convierte su asesinato en un hecho menos grave, ni elimina su derecho a que se investigue, ni justifica que su muerte sea presentada públicamente como consecuencia de ‘haber pertenecido’ a determinado grupo. Eso también puede convertirse en una forma de revictimización», enfatizó el colectivo que exigió respeto a las víctimas y justicia sin distingos.
La postura de la legisladora se da en medio de una escalada ininterrumpida de violencia armada contra las mujeres en Sinaloa. Recuentos periodísticos independientes contabilizan al menos 15 homicidios de mujeres durante el mes de septiembre -pese a que la Fiscalía General del Estado reporta oficialmente 11 carpetas de investigación-, concentrados principalmente en Mazatlán, Culiacán y Escuinapa.
Entre los casos más recientes destaca el de Sofía, de 42 años, acribillada a balazos por un comando mientras descansaba en una hamaca al interior de su vivienda en la colonia Francisco I. Madero, en Mazatlán.
A esta ejecución se suma el crimen de tres docentes en la entidad: Reina, una maestra jubilada atacada a balazos en la colonia 4 de Marzo en Culiacán; Sara Rosalina «N», profesora de preescolar ejecutada afuera de su casa en la colonia Centro de Escuinapa tras dejar a su hijo en el colegio; y Carolina Iracema Beltrán Romero, maestra de educación especial y funcionaria municipal, ultimada a tiros a bordo de su vehículo en el mismo municipio sureño.
