El cierre de los módulos de Vacíos de Importación del Puente Internacional General Ignacio Zaragoza comenzó a generar preocupación entre transportistas, agentes aduanales y operadores logísticos, debido a los mayores tiempos y costos que representa para las unidades de carga que regresan vacías de Estados Unidos.
La medida fue ordenada por la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) y entró en vigor el pasado 9 de septiembre, sin que hasta el momento se haya establecido una fecha para reanudar las operaciones. La autoridad informó que el cierre se mantiene “hasta nuevo aviso”, por instrucciones de oficinas centrales.
El principal impacto se registra en los tráileres que después de entregar mercancía en Brownsville, Texas, necesitan regresar vacíos a Matamoros para continuar con sus operaciones.
Con los módulos cerrados, estas unidades deben utilizar el Puente Internacional Los Indios, ubicado al oeste de Brownsville, para posteriormente regresar hacia Matamoros.
El desvío representa aproximadamente 77 kilómetros adicionales y hasta una hora y media más de recorrido por unidad, además de un gasto extra estimado de entre 80 y 100 dólares por camión, principalmente por combustible y horas adicionales de operación.
Transportistas y representantes del sector han advertido que estos costos no necesariamente se quedan únicamente en las empresas, ya que pueden incorporarse a la cadena logística y eventualmente repercutir en el costo de las mercancías.
La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) ya solicitó la intervención de la ANAM y de la Secretaría de Hacienda para buscar una solución y restablecer el paso de las unidades vacías por el Puente Zaragoza.
La preocupación aumenta debido a la importancia de esta frontera para el comercio entre México y Estados Unidos. De acuerdo con cifras citadas de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, 73.6% del comercio exterior entre ambos países se moviliza mediante autotransporte.
Hasta ahora, la ANAM no ha explicado públicamente las causas específicas que motivaron el cierre ni ha establecido una fecha para la reapertura.
Mientras tanto, el sector transportista pide que se revise la medida y se permita nuevamente el cruce de camiones vacíos por Zaragoza para evitar recorridos adicionales y reducir las afectaciones al comercio fronterizo.
