Una mujer de 83 años demandó a la Lotería de Texas después de que el estado se negara a pagarle un premio de $83 millones de dólares, el cual obtuvo tras acertar todos los números de un sorteo.
La disputa no gira en torno a la combinación ganadora, sino a la plataforma que utilizó para comprar el boleto y a un cambio de reglas anunciado después de que el sorteo ya se había celebrado.
El caso pone bajo la lupa una pregunta que parece sencilla, pero que podría tener consecuencias millonarias: ¿puede una autoridad modificar las condiciones de cobro después de conocer cuál fue el boleto ganador? Los abogados de la jubilada sostienen que no y acusan a las autoridades texanas de intentar aplicar una prohibición de manera retroactiva.
El boleto ganador y una prohibición inesperada
La historia comenzó el 17 de febrero de 2025, cuando la mujer compró su ticket de lotería a través de Jackpocket Lottery, una plataforma digital que permite a los usuarios adquirir boletos de lotería mediante el teléfono.
La mujer acertó los números premiados y, según la demanda, obtuvo un premio de $83 millones. Todo parecía encaminado a que haría sin problemas el cobro hasta que, apenas unos días después, las autoridades de Texas anunciaron un cambio que alteraría por completo el desenlace.
La Lotería de Texas prohibió el uso de servicios de mensajería y plataformas de terceros vinculados con la compra de boletos. El argumento oficial estaba relacionado con un supuesto vacío legal y con la forma en que esas empresas cobraban comisiones por sus servicios.
El problema para la ganadora fue el momento en que llegó la nueva disposición. El sorteo ya había ocurrido y los números premiados eran conocidos cuando se anunció la prohibición. El pago, sin embargo, todavía no se había concretado. Esa coincidencia temporal se convirtió en el centro de la batalla legal.
Los representantes legales de la mujer argumentan que las reglas que determinaron la validez de su boleto estaban vigentes cuando realizó la compra y cuando se efectuó el sorteo. Por ello, consideran que el estado no puede utilizar una modificación posterior para invalidar el derecho económico que nació con el resultado del sorteo.
Una batalla legal por millones
La mujer presentó su demanda en mayo de 2025. Su equipo jurídico busca que el estado reconozca el premio y permita que sea entregado, mientras cuestiona la aplicación de la nueva política a una operación realizada antes de que la prohibición entrara en vigor.
Del otro lado está la posición de las autoridades texanas, que sostienen que el uso de determinadas plataformas de terceros planteaba problemas regulatorios. El conflicto deberá resolverse ahora en los tribunales, donde se analizará no solo la legalidad de la compra, sino también el alcance temporal de la nueva regulación.
Mientras el litigio avanza, la cifra en juego convierte el caso en mucho más que una disputa administrativa. Son millones de dólares que permanecen fuera del alcance de una mujer que, a sus 83 años, esperaba que aquel golpe de suerte le permitiera afrontar su jubilación con una tranquilidad que parecía, por fin, al alcance de la mano.
Por ahora, la mujer tendrá que esperar una resolución judicial.
