Reynosa sigue creciendo en viviendas, población, vehículos y actividad industrial, pero su infraestructura vial no responde al mismo ritmo. La falta de obras para desahogar los principales corredores y accesos ha convertido los congestionamientos en un problema cotidiano, mientras el gobierno municipal continúa reaccionando ante los puntos conflictivos en lugar de anticiparse al crecimiento de la ciudad.
La presión ya se concentra en zonas estratégicas como Granjas, la salida a Río Bravo, el Puente Pharr y la carretera a Monterrey. Ante este escenario, especialistas advierten que la ciudad necesita con urgencia pasos a desnivel, adecuaciones en retornos y carriles de aceleración y desaceleración, además de una planeación que acompañe los nuevos desarrollos habitacionales con la infraestructura que demandarán.
Así lo señaló el arquitecto Luis Osvaldo Casas Estrada, presidente de la Asociación Merecemos Vivir Mejor, quien consideró urgente que las autoridades de los distintos niveles de gobierno impulsen proyectos de infraestructura que permitan anticiparse al crecimiento de la ciudad y no únicamente responder a los problemas una vez que se presentan.
