La Guardia Estatal cambió de mando en la zona metropolitana del sur de Tamaulipas en medio de mil 11 quejas y denuncias por presuntas irregularidades cometidas por policías en los 43 municipios del estado durante el último año, de las cuales 212 derivaron en sanciones disciplinarias.
Ludwing Porras Rangel asumió la delegación regional de Tampico, Ciudad Madero y Altamira en sustitución de Óscar Infante Sierra, quien fue reasignado a la región de la Frontera Grande después de permanecer casi 20 meses al frente de la corporación en el sur, siendo esta región costera el primer filtro de seguridad en la contención de las pandillas que mantienen su poderío en el norte de Veracruz.
Con Oscar Infante, al frente de la corporación acreditada, habitantes y comerciantes reclamaron mayor seguridad ante el incremento de robos a negocios, mientras en las mesas de paz presidentes de organismos camarales han señalado presuntas retenciones ilegales atribuidas a elementos estatales, principalmente durante la noche.
Las denuncias hechas ante los representantes del Gobierno del Estado, derivan en “secuestros exprés” contra jóvenes conductores y mujeres, quienes, según esos testimonios, habrían sido interceptados, retenidos y posteriormente liberados por policías.
Al respecto Willy Zúñiga Castillo, secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, informó que de las mil 11 quejas recibidas, 267 derivaron en procedimientos ante el Consejo de Desarrollo Policial.
En total, 691 expedientes fueron concluidos y 320 permanecen en investigación. Además de las 212 sanciones disciplinarias, entre marzo de 2025 y febrero de 2026 fueron turnados 21 expedientes al Órgano Interno de Control por posibles irregularidades de mayor gravedad.
Otros 191 asuntos fueron cerrados por falta de elementos suficientes para acreditar las denuncias.
Zúñiga señaló que las quejas son revisadas por el área de Asuntos Internos y que las conductas acreditadas pueden derivar en procedimientos administrativos, suspensión o separación definitiva del servicio, además de las acciones penales que correspondan.
Por su parte, Porras Rangel llega a Tampico como nuevo comando policial procedente de Ciudad Victoria, donde participó en funciones de seguridad; en uno de los operativos en los que intervino fue la detención de José Luis Aranza, entonces delegado del IMSS en Tamaulipas.
Aranza fue señalado inicialmente por presuntamente portar un arma y dinero en efectivo. Posteriormente, esos señalamientos no se acreditaron y el IMSS presentó una denuncia por la presunta retención ilegal de su funcionario.
Ahora Porras Rangel tendrá bajo su responsabilidad la operación de la Guardia Estatal en Tampico, Ciudad Madero y Altamira.El cambio también ocurre después de los casos de dos personas detenidas que posteriormente fueron encontradas sin vida en celdas municipales de Tampico y Altamira, hechos que generaron investigaciones sobre las condiciones de detención y custodia.
La Guardia Estatal depende de la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas, encabezada por Carlos Arturo Pancardo Escudero.
