Autoridades de los tres órdenes de gobierno reforzaron el cerco sanitario en ranchos ubicados sobre la carretera Nuevo Laredo-Ciudad Anáhuac, a la altura del kilómetro 24, como parte de las acciones para contener la propagación del gusano barrenador del ganado, luego de que hace una semana se confirmara el primer caso de esta plaga en el municipio.

Personal del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), en coordinación con autoridades estatales y municipales de Desarrollo Rural, mantiene un operativo permanente de inspección y vigilancia en un radio aproximado de 20 kilómetros alrededor del predio donde fue detectado el caso positivo.

Como parte del protocolo sanitario, los ranchos de la zona fueron segmentados para facilitar la revisión clínica del ganado, la inspección de heridas susceptibles de infestación y la aplicación de medidas de control para evitar la dispersión de la plaga hacia otros hatos ganaderos.

Las brigadas de médicos veterinarios especializados cuentan con el respaldo logístico de los gobiernos federal, estatal y municipal, además del apoyo de productores pecuarios de la región, quienes colaboran con las revisiones y el seguimiento epidemiológico.

El Senasica informó que el operativo forma parte de la estrategia nacional para contener el avance del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax), mediante acciones de vigilancia epidemiológica, inspección sanitaria, control de la movilización de animales y atención inmediata de los casos detectados. La dependencia federal señaló que en el noreste del país participan más de 350 técnicos especializados en las labores de vigilancia y contención.

El primer caso confirmado en Nuevo Laredo corresponde a un becerro localizado en un rancho cercano a la frontera entre Tamaulipas y Nuevo León, situación que activó los protocolos de emergencia zoosanitaria establecidos por las autoridades federales y estatales.

Desde entonces se mantienen restricciones para la movilización de ganado en el área bajo vigilancia, así como inspecciones permanentes en los predios ubicados dentro del perímetro de seguridad.

El gusano barrenador es una plaga provocada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, las cuales se alimentan del tejido vivo de animales de sangre caliente, ocasionando lesiones que pueden comprometer gravemente la salud del ganado si no reciben tratamiento oportuno.

Las autoridades sanitarias reiteraron el llamado a los productores pecuarios para reportar de inmediato cualquier animal con heridas sospechosas o presencia de larvas, a fin de que personal especializado realice la atención correspondiente y evitar nuevos brotes en la región. Asimismo, indicaron que las labores de vigilancia continuarán de manera permanente hasta descartar riesgos de propagación.

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