Tras la confirmación del primer caso de gusano barrenador del ganado en un rancho ubicado sobre la carretera Nuevo Laredo-Anáhuac, autoridades de los tres órdenes de gobierno mantienen un operativo sanitario para evitar la propagación de la plaga, mediante inspecciones, restricciones a la movilización de animales y revisiones exhaustivas en predios ganaderos de la zona.
El director de Desarrollo Rural de Nuevo Laredo, Rubén González Villarreal, informó que el caso fue reportado el pasado 24 de junio, aunque explicó que la confirmación oficial ocurrió una vez que las muestras fueron analizadas en un laboratorio especializado de Ciudad Victoria.
«Primero se llevan unas muestras en unos tubos y se manda analizar (al laboratorio en Ciudad Victoria) y hasta no asegurar que sí es el gusano barrenador es cuando ya lo informan», explicó el funcionario.
Detalló que el caso se presentó en el rancho Casablanca, localizado en el kilómetro 24 de la carretera Nuevo Laredo-Anáhuac, donde un becerro desarrolló la infestación tras un procedimiento de descorne.
«Fue el primer caso por un descorne de un becerro. Puede haber fallas al momento que la herida no cicatrice correctamente y es donde aprovecha la mosca del gusano barrenador para depositar sus huevecillos», señaló.
Una vez confirmado el diagnóstico, las autoridades activaron de inmediato los protocolos sanitarios establecidos para contener cualquier posible dispersión de la plaga.
«Al momento de reportar ya no existe ninguna movilización en ese rancho y aparte se hace un cerco de 20 kilómetros a la redonda. Se les avisa a todos los ganaderos de los alrededores para que pongan más atención con su ganado», indicó González Villarreal.
En las acciones participan personal del Gobierno de Tamaulipas, autoridades del Gobierno Federal y especialistas del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), quienes realizan inspecciones en todos los ranchos ubicados dentro del perímetro de vigilancia.
«Viene gente del Estado, viene gente del Gobierno Federal y también los de OIRSA. Son las personas que vienen a cada uno de los ranchos que están dentro de esa área perimetral para revisar todo el ganado y asegurarse de que no haya gusano barrenador en algún otro predio. Aparte también se fumigan los corrales», explicó.
El director de Desarrollo Rural señaló que, cuando se detecta una gusanera, el protocolo contempla la limpieza total de la herida, la extracción de las larvas, la toma de nuevas muestras para laboratorio y la aplicación de un tratamiento cicatrizante durante una semana.
«Lo primero que hacen es curar completamente la herida, asegurarse de que no quede gusanera y después se pone un cicatrizante por un periodo de siete días. Hasta no asegurar que la herida esté completamente cicatrizada es cuando ya se considera seguro que no va a entrar nuevamente el gusano», concluyó.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente en la zona intervenida y continúan exhortando a los productores pecuarios a revisar de manera constante a sus animales y reportar oportunamente cualquier lesión sospechosa para fortalecer las medidas de contención sanitaria.
