Las interrupciones en el suministro de energía eléctrica y las constantes variaciones de voltaje continúan golpeando al sector comercial de Tamaulipas, donde negocios dedicados a la venta de alimentos perecederos reportan pérdidas económicas considerables por la descomposición de sus productos.
El presidente de la Federación de Cámaras Nacionales de Comercio (Fecanaco) en Tamaulipas, Abraham Rodríguez Padrón, advirtió que la problemática se presenta en los 43 municipios del estado y afecta principalmente a carnicerías, supermercados, tiendas de abarrotes y establecimientos de conveniencia que dependen de la refrigeración para conservar su mercancía.
Explicó que los cortes de energía y las fluctuaciones de voltaje provocan interrupciones en la cadena de frío, lo que ocasiona que productos como lácteos, quesos, carnes frías, embutidos y otros alimentos refrigerados pierdan las condiciones necesarias para su consumo y deban ser retirados de la venta.
Señaló que este fenómeno, conocido en el sector comercial como la ruptura de la cadena de frío, representa además un riesgo para la salud pública, ya que la comercialización de alimentos que no fueron conservados a la temperatura adecuada puede derivar en intoxicaciones alimentarias, obligando a los comerciantes a desechar la mercancía para evitar poner en riesgo a los consumidores.
Rodríguez Padrón indicó que, si bien no existe una cifra exacta sobre el monto de las afectaciones, las pérdidas ascienden a cientos de miles de pesos y alcanzan tanto a pequeños y medianos negocios como a cadenas comerciales con presencia en distintas regiones del estado.
Añadió que recuperar esos daños resulta complicado, ya que los mecanismos para solicitar una indemnización a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) implican un proceso burocrático que exige fotografías, evidencia documental, testimonios y comprobantes de los equipos dañados, sin que exista un procedimiento claro para reclamar el valor de la mercancía que se echa a perder por la falta de energía.
El dirigente empresarial comentó que, ante las constantes quejas de ciudadanos y comerciantes, en algunos municipios la CFE ha instalado transformadores provisionales para aliviar la demanda eléctrica. Sin embargo, afirmó que estas acciones no han sido suficientes para solucionar las fallas, ya que los apagones y las variaciones de voltaje continúan registrándose en diversas zonas de Tamaulipas.
Finalmente, atribuyó el agravamiento de la situación al incremento en el consumo de energía provocado por las altas temperaturas, así como al rezago en el mantenimiento de la infraestructura eléctrica, factores que, dijo, mantienen una afectación constante para la actividad comercial y la economía de la entidad.
