La organización de la Copa Mundial FIFA 2026 enfrenta una creciente presión legal en Estados Unidos. Texas se convirtió en el cuarto estado en abrir una investigación sobre las prácticas de venta de entradas del torneo, sumándose a California, Nueva York y Nueva Jersey, donde también existen cuestionamientos por posibles irregularidades en la comercialización de boletos.
La investigación anunciada por el fiscal general de Texas, Ken Paxton, surge tras denuncias de aficionados que aseguran haber recibido ubicaciones distintas a las que creían estar comprando para partidos programados en Dallas y Houston.
Según la oficina del fiscal, algunos compradores adquirieron boletos de una categoría superior esperando una mejor vista del campo, pero posteriormente fueron reasignados a zonas menos privilegiadas.
¿Qué preocupa a las autoridades sobre la venta de entradas?
Las investigaciones se concentran en dos aspectos principales: la asignación de asientos y el fuerte incremento de los precios de las entradas.
Paxton afirmó que los aficionados pudieron haber sido «engañados» respecto a la ubicación de sus asientos, lo que podría representar una violación de las leyes de protección al consumidor. El funcionario aseguró que trabajará para garantizar que los aficionados reciban un trato justo durante el torneo.
Mientras tanto, en Nueva York y Nueva Jersey las autoridades también examinan la política de precios de la FIFA. Los fiscales de ambos estados solicitaron información sobre la venta de boletos para los ocho partidos programados en el MetLife Stadium, incluida la final del 19 de julio.
Uno de los principales focos de controversia es el uso de precios dinámicos, una práctica que la FIFA implementa por primera vez en una Copa del Mundo. Este sistema ajusta el valor de las entradas según la demanda del mercado.
Según reportes citados por las autoridades, los precios de la mayoría de los 104 partidos aumentaron entre octubre y abril, con un incremento promedio de 34% en las principales categorías de boletos. En el caso de la final, algunas plataformas especializadas estiman precios promedio cercanos a $11,790 por entrada.
Las investigaciones todavía se encuentran en etapas iniciales, pero reflejan una creciente preocupación por la transparencia en la venta de boletos para uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. Mientras la FIFA se prepara para recibir millones de aficionados, el manejo de las entradas se ha convertido en un tema tan relevante como el propio fútbol.
