Familiares de personas desaparecidas en México acudieron esta semana, en la ciudad de Guadalajara, a la toma de muestras de ADN con el objetivo de cotejarlas con los hallazgos del Rancho Izaguirre, un predio investigado por las autoridades por su relación con una red de reclutamiento para el crimen organizado.
Alejandra González, madre de Francisco Javier Anguiano, contó este viernes a EFE que entre las 1.800 prendas y objetos personales encontradas en el Rancho Izaguirre pudo reconocer una playera negra desteñida que perteneció a su hijo, desaparecido desde 2023.
“Pregunté a alguien de la Fiscalía (General) de la República y me dice que todas esas prendas y todo lo que encontraron ya no está aquí, que ya lo llevaron a (Ciudad de) México y que como es parte de una carpeta de investigación ya no tenemos acceso a ellas”, dijo.
El caso del Rancho Izaguirre
González, originaria del estado de Guanajuato (centro norte de México), pide a las autoridades federales que confronten su ADN con el de su hijo y le permitan entrar al predio encontrado hace un año y, en el que considera, no se ha escarbado ni investigado lo suficiente.
“(Al enterrarlos) aparte de la bolsa les ponen cal encima y (los sepultan) hasta tres metros abajo (de la tierra). Lo digo porque estoy en un colectivo donde hemos encontrado (fosas) y eso es lo que están haciendo. Yo no creo que hayan escarbado tres metros en ese lugar (el Rancho Izaguirre), hace falta buscar”, afirmó.
Esta es la segunda ocasión en la que la Fiscalía realiza jornadas de toma de muestras de ADN en Jalisco, el estado que, hasta marzo de este año, contabilizaba 16.079 casos, según el registro estatal de Personas Desaparecidas y no Localizadas, mientras que en el país la crisis supera los 130.000 casos.
En conjunto con universidades y la Asociación de Investigadores Forenses por la Justicia de Jalisco, la dependencia federal reúne las muestras para facilitar la confrontación de ADN y la identificación de personas.
