Durante un recorrido de monitoreo en Playa Bagdad, Tamaulipas, técnicos de la organización CONIBIO Global, localizaron un fragmento de Chapopote, de aproximadamente un metro de largo por 80 centímetros de ancho y más de 80 kilogramos de peso, a tan sólo 20 kilómetros por mar de la frontera con Texas, Estados Unidos.
La situación es alarmante debido a que ya inició la temporada de arribo de Tortuga Lora (Lepidochelys kempii), especie en peligro de extinción, para desovar en Playa Bagdad.
CONIBIO Global, dio a conocer que el hallazgo fue reportado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Secretaría de Marina (Semar), y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), para su levantamiento y revisión.
Durante un recorrido de monitoreo en Playa Bagdad, Tamaulipas, técnicos de la organización CONIBIO Global, localizaron un fragmento de Chapopote, de aproximadamente un metro de largo por 80 centímetros de ancho y más de 80 kilogramos de peso, a tan sólo 20 kilómetros por mar de la frontera con Texas, Estados Unidos.
La situación es alarmante debido a que ya inició la temporada de arribo de Tortuga Lora (Lepidochelys kempii), especie en peligro de extinción, para desovar en Playa Bagdad.
CONIBIO Global, dio a conocer que el hallazgo fue reportado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Secretaría de Marina (Semar), y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), para su levantamiento y revisión.
A un mes del derrame de hidrocarburo en el litoral veracruzano, la franja costera vive una escena contradictoria: mientras comunidades y colectivos ambientales siguen reportando restos de contaminante en la zona costera, la llegada de turistas repuntó en municipios como Pajapan, Mecayapan y Tatahuicapan.
Durante los últimos días de marzo, visitantes comenzaron a ocupar playas y balnearios pese a que brigadistas y pescadores continuaban retirando material impregnado de hidrocarburo en varios puntos del Golfo. En redes y testimonios locales, algunos turistas describieron playas “limpias” o “en condiciones aceptables”, mientras otros —particularmente en zonas del norte como Tecolutla— reportaron manchas oscuras en la arena y residuos adheridos a la piel tras ingresar al mar.
Las autoridades estatales advirtieron que “el turismo no se detuvo” y que las labores de limpieza avanzan conforme a los protocolos. Sin embargo, habitantes de la región sur señalan que la emergencia no ha sido plenamente reconocida y que persisten afectaciones económicas para pescadores, prestadores de servicios y familias que dependen del litoral.
