Indignados por los prolongados apagones y la preocupante escasez de alimentos, manifestantes irrumpieron en una sede del Partido Comunista en el municipio de Morón, provincia de Ciego de Ávila, un hecho inusual en medio del creciente descontento social en la isla.
De acuerdo con el diario oficialista Invasor, la protesta inició la noche del viernes y se tornó violenta en la madrugada del sábado.
«Lo que en un inicio transcurrió de manera pacífica (…) derivó en hechos vandálicos contra la sede del Comité Municipal del Partido, donde un grupo más reducido de personas apedreó la entrada del inmueble y provocaron un incendio en la vía pública con los muebles de la recepción”, precisó en su portal de internet.
El periódico agregó que al menos cinco personas fueron detenidas y también fueron atacados otros establecimientos gubernamentales de la zona, entre ellos una farmacia y un mercado.
Videos difundidos en redes sociales muestran un gran incendio y a personas lanzando piedras contra las ventanas de un edificio, mientras se oyen voces gritando “¡Libertad!”.
El diario digital disidente 14ymedio reportó que la marcha recorrió las calles al ritmo de cacerolazos. Agregó que videos en redes muestran a un joven que es trasladado en brazos por varios manifestantes después de recibir en el muslo lo que parece ser un disparo.
Dos residentes de Morón que conversaron por teléfono con la AFP, bajo anonimato, dijeron que la protesta había sido masiva.
Eran muchísimas personas, la gente de verdad ya no puede más”, aseguró uno, quien contó que solamente tienen una hora y media diaria de electricidad.
Añadió que en este municipio, de unos 70 mil habitantes, “todos los hoteles”, la principal fuente de empleo, permanecen cerrados por la crisis de combustible y la caída del turismo.
Una de las situaciones que está afectando mucho es la cantidad de personas que se han quedado sin trabajo y casi sin ingresos”, comentó.
Otro de los residentes de Morón aseguró que la mayoría de las personas protestó “de manera pacífica”.
DESQUITAN SU FURIA EN SEDE DE PARTIDO COMUNISTA
Una sede provincial del Partido Comunista en Cuba, el único autorizado en el país, fue atacada ayer por manifestantes indignados por los prolongados apagones y la falta de alimentos, un hecho inusual en medio del creciente descontento social en la isla.
Los hechos ocurrieron la madrugada del sábado en la oficina del Partido Comunista de Cuba en el municipio de Morón, provincia de Ciego de Ávila (centro), a unos 460 kilómetros de La Habana.
