Las políticas arancelarias, impulsadas por el gobierno estadounidense del republicano Donald Trump desde 2025, ya cobraron efecto en los puertos de Tamaulipas. La comunidad aduanal reporta una caída del 12% en el manejo de mercancías, en medio de un clima de incertidumbre que ha enfriado inversiones.
El presidente de la Confederación de Agentes Aduanales de la República Mexicana (CAAAREM) en el sur de Tamaulipas, Rolando Monroy, advirtió que el impacto comenzó a sentirse desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
“Desde el año pasado que está el presidente Donald Trump se han resentido que las amenazas de poner aranceles inhiben la inversión y las compras internacionales”, señaló.
“El Puerto de Altamira ha bajado con respecto al 2024, tenemos menos carga que está llegando al puerto y esperamos que empiece a modificarse”, amplió respecto al ámbito local.
Disminuye el flujo de mercancías en los puertos de Tamaulipas
La baja se observa tanto en carga contenerizada como en carga general, aunque el efecto no es uniforme. Si bien Estados Unidos no es el mercado predominante para todas las mercancías que arriban a Altamira, que también recibe productos de Europa y Sudamérica, sí representa un destino y emisor importante en sectores estratégicos.
“Todos los productos líquidos que vienen del puerto de Houston y que tenemos una terminal y una petroquímica muy fuerte, es el primer clúster petroquímico del país, le afecta a esas importaciones porque son de Estados Unidos”, detalló.
“No entienden que somos socios comerciales desde hace muchos años, y empresas que construyen vehículos dependen de lo que aquí se produce. La Ford tiene 90 años, es norteamericana y estamos en un tratado de comercio de Norteamérica”, agregó.
Consideró que el papel del Poder Legislativo estadounidense será fundamental para evitar un deterioro mayor en la relación bilateral.
“Tienen mucha labor que hacer los senadores para convencer a su gobierno que el camino es seguir siendo socios como lo hemos sido toda la vida”, sostuvo.
Prevalece la incertidumbre desde México y Tamaulipas
Desde el lado mexicano, subrayó que la apuesta es mantener una relación constructiva en la revisión del T-MEC.
“El objetivo del gobierno mexicano y de los que vivimos alrededor es que sea transparente y benéfica; el temor es que un día amanece de un humor y otro día de otro, ojalá que no se dé una mala negociación”, advirtió.
La incertidumbre, reconoció, comenzó desde el arranque de la nueva administración estadounidense de Trump y ha obligado a empresas y operadores logísticos a explorar alternativas. “La incertidumbre empezó desde que llegó Trump al gobierno y se ha tratado de buscar nuevos proveedores, con l aintención de resolver las bajas en el comercio exterior”, concluyó.
