Martina Grifaldo y Francisco Mendoza son dos mexicanos que llevan adelante la iniciativa para toda la comunidad que reside en los barrios latinos de Houston.
En su página colocan una imagen simbólica de un cubo de hielo (la traducción de ICE) junto a la de un policía, lo que permite a los usuarios identificar rápidamente las publicaciones relacionadas con redadas.
Muchas veces comienzan el recorrido a las cinco de la mañana en su camioneta con una transmisión en vivo. Conforme avanzan por las calles notifican a la comunidad que se une donde se encuentran los agentes no identificados del ICE, los cuales sospechan que son cazarrecompensas, según comentaron a AFP.
Durante su labor también inspeccionan vehículos de trabajo, como camionetas, que parecen estar abandonadas. Muchas veces ocurrió que automóviles que pertenecen a un migrante quedan tirados en la calle cuando estos son detenidos y no tiene posibilidad de notificar a sus familiares o amigos.
El trabajo de la comunidad para evitar las redadas
Cada mañana, Martina comienza su transmisión con el mismo mensaje en la página de Facebook: “Buenos días, guerrer@s, Cuídense mucho y que hoy todo el que salga regrese con bien a su hogar”. La comunidad les agradece su labor, colabora con videos y fotos, e incluso les ofrecen comida gratis en sus locales.
El testimonio de una mujer salvadoreña, Elizabeth, refleja el impacto de esta red comunitaria: “Mis respetos para ellos porque se arriesgan por nosotros. Por medio de ellos nos informamos. Cuido de mi madre que padece de una enfermedad, imagínese que ella me espere y yo no llego a casa”.
El patrullaje final termina por la tarde con un mensaje de aliento para la comunidad: “Buenas noches, guerrer@s. Aunque cueste, tenemos que descansar. Mañana será otro día para seguir resistiendo”.
Texas fue uno de los estados en donde las políticas migratorias se aplicaron con más rigor. De acuerdo con el último censo, de los 29 millones de habitantes, más de 11 millones son hispanos o latinos.
Al respecto, Greg Abbott destaca que los oficiales del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS, por sus siglas en inglés) colaboraron de manera directa en la captura de más de 3000 inmigrantes indocumentados en lo que va de 2025.
