Modernos inhibidores de señal telefónica fueron instalados en las cárceles de Tamaulipas, tecnología con la que se pretende prevenir la comisión de delitos como la extorsión desde estos centros penitenciarios.

El subsecretario de Seguridad Pública, Juan Antonio Sánchez Ruiz, indicó que el Gobierno del Estado adquirió 40 equipos inhibidores de señal de telefonía móvil, de los cuales 10 fueron instalados en el Centro de Ejecución de Sanciones (Cedes) de Altamira y el resto distribuidos en los centros de Ciudad Victoria, Nuevo Laredo, Matamoros y Reynosa.

“El gobernador Américo Villarreal Anaya destinó una inversión de 124 millones de pesos para reforzar los sistemas de seguridad y evitar que los internos realicen llamadas de extorsión”, destacó Sánchez Ruiz.

El subsecretario lamentó que en estados como Nuevo León, Guerrero y Guanajuato se haya responsabilizado al Cedes Altamira del origen de llamadas de extorsión.

“Las empresas de telefonía aseguran que la señal proviene de esta zona, pero eso no significa que salga del Cedes, ya que existen varias antenas cercanas a este lugar, entonces el teléfono puede estar cerca de ese lugar y no al interior”, aclaró.

Por expreso

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